Costa Rica, Sábado 21 de febrero de 2009

/VIVA


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El esperado. Mayito Rivera entró ameno al escenario que fue, ni más ni menos, que el Templo de la Música en el parque Morazán. Antes de subir con Chocolate, el cubano se paseó entre el público y hasta se tomó fotos con el gentío. Alonso Tenorio

Cubano fue acompañado del grupo Chocolate

Un Van Van bañó en salsa al

 Morazán

  ¡Sabor! Anoche, niños y adultos, extranjeros y locales, diestros y tiesos bailaron con Mayito Rivera en el parque Morazán

Ana María Parra A. | aparra@nacion.com

   Anoche, desde mucho antes de las 7 p. m., el parque Morazán ya tenía aspecto de ser un hormiguero.

   Una comunidad de unos pegaditos con otros, papás con sus niños –incluso de brazos–, gente muy adulta, exponentes del más extremo “chancletismo” y hasta roqueros daban vida a aquella particular población unida por una misma causa: bailar con el cantante de Los Van Van, Mario Mayito Rivera.

   Él se apareció en muy dulce compañía, con el grupo de cubanos radicados en Costa Rica que se llama sabroso: Chocolate.

   Se acercaba el reloj a las 7:15 p. m. cuando el público, sin que nadie se lo pidiera, empezó a hacer la clave: ¡pa pa pa, pa pá; pa pa pa, pa pá! Ese ritmo tan típico de la salsa calentaba las manos que el viento iba poniendo heladas.

   Nadie se movió de su sitio. Hasta hubo quienes adoptaron pedazos del jardín para sentarse en grupo y, otros, quizás con tendencia a cansarse, optaron por apostarse en los monumentos o usaron los pequeños muros como butacas.

   Así, a cálculo de ojo, había entre 1.500 y 2.000 personas.

  ‘Llegó la hora’. La clave que el público hacía desde hace rato tuvo rápidamente el efecto deseado y, a las 7:25 p. m., Chocolate abrió el concierto donde la música sacaría a relucir su cubanía.

   Con Habana Ligth , un tema instrumental, Chocolate mostró la destreza de eso que hacen entre salsa, son y jazz cubano.

   Sin mucho preámbulo y con demasiado sabor, el conjunto que hasta contrabajo usa saltó a Mira que me gusta , una salsa que le dio permiso a los pies para empezar a deslizarse y a los brazos para poner a la pareja a girar.

   Ella lo que quiere es un niche, un niche de chocolate cantaba la orquesta y la gente la seguía bailando hasta llegar a Te lo digo yo .

   El que tenía con quien bailaba acompañado; el que solo llegó, solo se las ingenió para moverse un poco. Y muchos prefirieron mirar o que su goce consistiera en activar torso, tibia, peroné y el par de rodillas sin moverse de sus sitios.

   Un tema más iba haciendo Chocolate y en el coro, cuando nadie se lo esperaba, se llamó al invitado especial: “ Mayito Rivera ven pa’ acá”. La gente lo recibió con aplausos mientras Chocolate y el Van Van no paraban de tocar.

   “Costa Rica esta es una gran noche. Quiero la clave”, dijo Mayito y el público se la dio sin peros.

   Con aquel sonido de fondo, Mayito Rivera les cantó Llévala a tu vacilón , una salsa algo pop y prometió temas de Los Van Van.

   Negrito bailador , Somos cubanos (éxito de Los Van Van) y Si yo fuera Dios eran algunos de los temas que Mayito preparó con Chocolate para anoche.

   Así que, como dice el disco solista de Mayito: Llegó la hora .